"¡Oh, las mujeres! Mucho debemos perdonarlas, porque aman mucho, y a muchos. Su odio, en realidad, sólo es amor vuelto del revés."
"Cuando las mujeres escriben, siempre tienen un ojo sobre el papel y el otro sobre un hombre."
"Dios me perdonará: es su oficio."
"Aunque no soy por naturaleza ambicioso no hubiera rehusado el nombramiento de Papa si la elección del cónclave hubiese recaído en mí. Al fin y al cabo es un cargo muy respetable y tiene asignada una buena renta."
"Los hombres escriben en pro o en contra de algo, en pro o en contra de una idea, en pro o en contra de un partido; pero las mujeres escriben siempre en pro o en contra de un hombre determinado, o, para ser más exactos, a causa de determinado hombre."
"El pensamiento precede a la acción como el relámpago precede al trueno."
"El cristianismo ha suavizado un poco la brutal afición germánica a la guerra, pero no ha podido destruirla."