"La providencia vela porque ningún hombre derive felicidad alguna del crimen."
"La codicia, el amor a los placeres, la lujuria, la ociosidad, la cólera, el odio y el afán de venganza son las principales causas de los crímenes. Estas pasiones y deseos son compartidos por los ricos y por los pobres por igual, por los instruídos y los ignorantes. Son inherentes a la naturaleza humana y su germen se encuentra en todos los hombres."
"En los actos criminales debe atenderse al propósito, no al resultado (In maleficiis voluntas spectatur non exitus)"
"Dictamos muchas leyes que crean criminales y sólo unas pocas que los castigan."
"El hombre que comete un crimen en secreto nunca puede estar seguro de que no será descubierto, aun cuando antes se haya librado del castigo diez mil veces."