"En la vida del hombre, lo mismo que en los libros, hay páginas en blanco en los dos extremos: en la infancia y en la vejez."
"Los excesos de nuestra juventud son letras giradas contra nuestra vejez, pagaderas con intereses a treinta años fecha."
"Los primeros veinticinco años de la vida valen por todos los restantes."
"Las desilusiones de la madurez suceden a las ilusiones de la juventud: esperemos que la herencia de la vejez no sea la desesperación."
"Se fueron ya los juegos de la infancia, voló para siempre la juventud, atrás quedó la belleza del mundo, y el amor, la fe y la verdad."
"Los pecados de la juventud se pagan en la vejez (Quae pec camus juvenes ea luimus senes)."
"De todas las grandes acciones humanas de que tengo conocimiento, tanto en épocas anteriores como en la nuestra, la mayor parte de ellas han sido realizadas antes de los treinta años."
"A los treinta años, e incluso antes, los hombres y las mujeres han perdido toda su vivacidad y su entusiasmo, y si fracasan en sus primeras empresas abandonan la partida."
"El hombre que ha llegado a los treinta años se siente a veces como si saliera de una gran batalla en la que ha visto caer a un camarada tras otro."
"Las facultades intelectuales resisten un esfuerzo mayor y más continuado durante la juventud y hasta los treinta y cinco años; pasado este período, su vigor empieza a declinar, aunque gradualmente."