"Primero mueren nuestros placeres, después, nuestras esperanzas, y por último, nuestros temores. Cuando éstos han muerto, la deuda es reclamada, el polvo llama al polvo, y nosotros morimos también."
"La muerte y la vulgaridad son los únicos dos hechos que en el siglo XIX no han podido ser explicados satisfactoriamente."
"Quienquiera que haya vivido lo suficiente para descubrir lo que es la vida comprenderá la profunda deuda de gratitud que tenemos contraída con Adán, el primer gran benefactor de nuestra raza, por haber traído la muerte al mundo."
"Todas hieren, la última acaba (Vulnerant omnes, ultima ne cal)."
"La hora de la separación ha llegado, y cada cual tiene que seguir su camino: yo, a morir, vosotros a vivir. Cuál es la mejor, sólo Dios lo sabe."
