"Entre las miserias de nuestra vida en la tierra, el suicidio constituye el más preciado don que Dios ha concedido al hombre."
"Morir, dormir, tal vez soñar. ¡Ay!, ahí está el problema, pues lo que podemos soñar después de despojarnos de esta envoltura carnal debe hacemos reflexionar."
"Tenemos en nuestras manos los medios para poner término a nuestras penas, y aquel que está dispuesto a morir puede desafiar cualquier calamidad."
"Si se admite que el suicidio es un crimen, sólo la cobardía puede impulsarnos a él. Si no es un crimen, tanto la prudencia como el valor nos obligan a desembarazarnos de la existencia cuando ésta se convierte en una carga."
"Cuando se ha perdido todo, cuando ya no se tiene esperanza, la vida es una calamidad y la muerte es un deber."
"El suicidio no es abominable porque Dios lo prohiba: Dios lo prohibe porque es abominable."
"Se dice que se han dado casos de hombres sabios que se han matado; pero hablando en términos generales no es un exceso de razón lo que lleva a la gente a quitarse la vida."
"Cien veces he deseado que fuera posible renunciar a la vida como un funcionario renuncia a un empleo."
"Hace mucho tiempo que me hubiera suicidado de no haber leído en alguna parte que es un pecado quitarse voluntariamente la vida mientras pueda hacerse todavía una buena acción. La vida es hermosa, pero la mía está envenenada para siempre."